viernes, 10 de febrero de 2017

Carta a la DGT: ¿qué tienes contra el ciclismo y el deporte?

¿Qué pasa este año en el mundo del ciclismo? ¿Por qué se aplazan y anulan carreras cada semana? ¿Está pasando solo en la zona de Levante o en toda España? ¿Por qué la mayoría de los organizadores de competiciones coinciden en la incertidumbre y la falta de apoyo? ¿Hay un cambio de actitud?

Revuelo en el ciclismo amateur por las prohibiciones y trabas de Tráfico

La temporada ciclista 2017 ha empezado bien calentita en la zona de Alicante. Ya son numerosas las pruebas que se han tenido que aplazar o suspender debidos a problemas con la DGT. Algunos ejemplos:
- Volta a la Marina: etapa de Pedreguer aplazada, etapa de Els Poblets suspendida, etapa de Gata de Gorgos suspendida. No se cuenta la etapa de Jávea, suspendida por un temporal metereológico.
- Interclub Vinalopó: etapa de Monóvar cambiado el horario, etapa de San Vicente cambiada la fecha, etapa de Ibi cambiada la fecha. No se cuenta la etapa de Novelda, suspendida también por temporal.
- Marcha cicloturista Valle de las Uvas: la organización decide cancelar la edición del 2017, realizando un comunicado público en el que deja bien claro que las trabas de la DGT han sido un factor determinante en la anulación.

Para apenas un mes de competiciones y marchas, recién comenzada la temporada, no está mal. Está muy mal.

Y lo peor de todo son las voces que llegan desde muchos organizadores, donde trasladan las innumerables trabas y pegas que les ponen.

Además en muchos casos las autorizaciones están llegando a última hora, con todo lo que ello supone: la contratación de ambulancias, speakers, zona de meta, organizar voluntarios, inversiones ya realizadas, como los premios, avituallamientos, etc. que obligan al organizador a tener que arriesgar económicamente, tal como están las cosas.

Y eso cuando llegan... porque también están llegando aplazamientos y anulaciones a última hora.

Por no hablar de los corredores, que muchos vienen de fuera y necesitan reservar un hotel. Si saben que hay un procentaje elevado de posibilidades de problemas y anulaciones, toda esa gente de fuera automáticamente se borra.

¿Por qué tantos problemas?

El denominador común que señalan los organizadores de las distintas pruebas, son los problemas con las autorizaciones por parte de la DGT.


Por un lado, tenemos la que para muchos (entre los que se incluye el propio autor de este artículo) es una de por sí estrica prohibición: la conocida normativa anual de tráfico que regula y restringe en qué fechas y en qué carreteras pueden realizarse eventos deportivos.
 

Medidas que, en el caso de la Comunidad Valenciana, parecen mucho más restrictivas.

Además, al parecer, este año se añade un fatídico artículo, por el cual no pueden disputarse dos competiciones en carretera en la provincia al mismo tiempo, como explica el comentarista de la transmisión de la prueba master de Monóvar del interclub del Vinalopó.

Entrando en el terreno de la rumorología, son muchas las voces que apuntan a que la nueva dirección de Tráfico en la zona no es muy simpatizante del ciclismo, y que éste es un factor clave para que se hayan disparado los problemas y las trabas.

Aunque el autor de este artículo es u nciclista practicante, hay que explicarlo todo con objetivididad, y es cierto que del lado de los organizadores y especialmente de los propios ciclistas, a veces no se gana la simpatía de los "mandos" con dos actitudes injustificables en dos casos:
  • En pruebas competitivas, cuando no se respetan las normas impuestas al principio de carrera, cuyo ejemplo más habitual es cruzar las rotondas en sentido cotnrario para ganar ventaja.
  • En las marchas cicloturistas, saltarse a la torera el sentido de "marchas", dándoles un carácter competitivo (a veces por parte de los propios organizadores a veces por parte de los ciclistas), que lleva a algunos a infringir todo tipo de normas de tráfico.

¿Hay solución?

Evidentemente todas las voces que llegan, y las líneas de este mismo artículo, ponen la pelota en el tejado de la DGT.

En nuestro caso, no queremos señalar a nadie como culpable, sino como responsable directo: hay un problema real y objetivo con las autorizaciones de la DGT, que está poniendo en el peligro muchas pruebas ciclistas y desestabiliza el día a día del ciclismo de competición.

Y sabemos de antemano, porque voces nos llegan de todo tipo, que allí también tienen sus propios problemas: falta de personal, gestión de las horas extra, etc.
 
Lo que toca, por tanto, será que la DGT exponga sus motivos. Ahora bien, hay ciertos tópicos que se pueden ahorrar, porque la respuesta a todos ellos es que se pregunten si otros años las cosas eran distintas, porque lo que está claro es que este año está habiendo un problema mucho mayor.

Bajo mi punto de vista solo hay dos respuestas válidas desde DGT:

A) Asumir que hay un cambio de actitud respecto a las pruebas deportivas, mucho más inflexible, tajante y en contra del deporte amateur, y por tanto salud, pública.

B) Denunciar, si los hay realmente, sus propios problemas logísticos, humanos y en general económicos y falta de recursos, que derivan en la incapacidad de asegurar la seguridad de los ciclistas, espectadores y usuarios de las vías públicas, en las pruebas ciclistas. En cuyo caso les proponemos unirse a la comunidad ciclista dirigiendo la pelota a los responsables políticos correspondientes.
 
Hablando se entiende la gente, si se quieren entender, por supuesto.

¿Algo que decir, DGT?

1 comentario:

  1. Pues..Las federaciones deberían hacer fuerza con todo esto y no manifiestan nada, verás como Valencia no pasa nada....

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